
El sábado 13 de junio se celebró en la Plaza de Santa María de Jaén, frente a la Catedral, una sesión de simultáneas a cargo del Gran Maestro sueco de origen bielorruso, Evgeny Agreest (2558). El acto fue organizado por la Asociación Deportivo Cultural "Casino Primitivo", con Antonio Barruz a la cabeza, quien tuvo la deferencia de invitar a dos jugadores del Dama Morena (Pedro Reyes y quien esto suscribe) a medirse con el maestro. Naturalmente, acudimos y allí nos encontramos con algunos amigos, como Juan Lerma, Juan Subirats, los Castro de Torredelcampo o Adrián Juan (a los que también se había invitado). El resto de los simultaneados eran miembros del Casino (Rubén Cano, Paco Díaz, Rivillas, etc.) y su escuela de ajedrez hasta hacer un total de 31 participantes.
Comenzamos pasadas las once y la cosa terminó casi a las tres y media (hubo un pequeño descanso de una media hora escasa), cuando Juan Lerma, último de los esforzados, inclinó su rey. Antes que él habíamos sucumbido unos cuantos. El resultado final fue de +28 =2 -1. Paco Díaz y Rubén Cano hicieron tablas, ablandado el corazón del maestro después de que Pedro Reyes lo sacara del tablero. Gran partida de nuestro compañero. Lo cierto es que con el rechisol que estaba cayendo, muy meritoria fue la tarea de Agreest, pues estar dando vueltas durante tres horas largas, con la cabeza gacha, es como para que le dé a uno una lipotimia. Quizá por ello Barruz, Subirats, Castro junior, Fernández, el propio Lerma, mantuvieron la igualdad material durante buena parte de la partida y hasta alguno (yo mismo) desperdiciara su ventaja en algún momento. Es sabido que en este tipo de ajedrez el nivel de juego desciende considerablemente y el Gran Maestro no era capaz de aprovechar todas sus oportunidades (cazarme la dama, mismamente). El único que supo aferrarse a lo que había conseguido y no tirarlo por la borda fue Reyes. Me alegro especialmente por él, pues creo que necesitaba una satisfacción como ésta para creer en su propio ajedrez. Se jugó una inglesa con c6 (A 11) y Reyes igualó en seguida. La partida iba por la senda de la igualdad hasta que Agreest se deja un tema a resultas del cual el negro consigue ganar un caballo. El maestro empieza a apretar y Pedro entrega una calidad para entrar en un final de torre, alfil y caballo más peón de ventaja contra las dos torres blancas. El maestro tuvo que rendirse a la evidencia. En fin, una iniciativa que no podemos sino aplaudir desde este blog.
Comenzamos pasadas las once y la cosa terminó casi a las tres y media (hubo un pequeño descanso de una media hora escasa), cuando Juan Lerma, último de los esforzados, inclinó su rey. Antes que él habíamos sucumbido unos cuantos. El resultado final fue de +28 =2 -1. Paco Díaz y Rubén Cano hicieron tablas, ablandado el corazón del maestro después de que Pedro Reyes lo sacara del tablero. Gran partida de nuestro compañero. Lo cierto es que con el rechisol que estaba cayendo, muy meritoria fue la tarea de Agreest, pues estar dando vueltas durante tres horas largas, con la cabeza gacha, es como para que le dé a uno una lipotimia. Quizá por ello Barruz, Subirats, Castro junior, Fernández, el propio Lerma, mantuvieron la igualdad material durante buena parte de la partida y hasta alguno (yo mismo) desperdiciara su ventaja en algún momento. Es sabido que en este tipo de ajedrez el nivel de juego desciende considerablemente y el Gran Maestro no era capaz de aprovechar todas sus oportunidades (cazarme la dama, mismamente). El único que supo aferrarse a lo que había conseguido y no tirarlo por la borda fue Reyes. Me alegro especialmente por él, pues creo que necesitaba una satisfacción como ésta para creer en su propio ajedrez. Se jugó una inglesa con c6 (A 11) y Reyes igualó en seguida. La partida iba por la senda de la igualdad hasta que Agreest se deja un tema a resultas del cual el negro consigue ganar un caballo. El maestro empieza a apretar y Pedro entrega una calidad para entrar en un final de torre, alfil y caballo más peón de ventaja contra las dos torres blancas. El maestro tuvo que rendirse a la evidencia. En fin, una iniciativa que no podemos sino aplaudir desde este blog.
Francisco J. Fernández
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada