Durante este fin de semana se ha celebrado la segunda edición del Torneo Visolmar (16-17 de junio). La participación fue parecida a la del año pasado pero el nivel ajedrecístico fue superior. Para hacerse una idea: en el puesto 23 del ranking se encontraba Sebastián Almagro y hasta el 21º incluido el Elo no bajaba de 2400. El vencedor fue el hispano-argentino Horacio Saldaño (por ranking partía en el el puesto 19º), con 6,5 de 8, aunque empatado a puntos con otros cuatro jugadores (Dreev, Fedorchuk, Granda y Rojas). Se llevó la bonita suma de 3.000 euros. El ritmo de juego era de 20 minutos + 5 segundos de incremento.Hubo tres representantes del Club de Ajedrez Dama Morena de Marmolejo: Francisco José Fernández García, que partía por ranking en el puesto 44 y quedó el 25 con 5 puntos y consiguiendo el premio al 5º mejor de la provincia, Javier Ruiz Casado, que quedó en el puesto 42 con cuatro puntos y Gerardo Cruz en el 61º, con 3 puntos. La verdad es que el torneo fue algo extraño (hay días en los que el ajedrez no fluye, me decía Gadeo tras perder con Orihuela) y lo cierto es que hubo de todo un poco: derrotas inesperadas ante rivales teóricamente inferiores (por ejemplo: Romero Berruezo, tras haber hecho tablas con el GM Pablo San Segundo en la segunda ronda, cayó derrotado ante el inefable Garrido Godino y su compañero de equipo Miguel Ángel Blanca, 26º al final), tablas ante GMs de jugadores de club (como las de Miguel Ángel Cobo ante Khamrakulov, que atornilló a los espectadores esperando el desenlace) o alguna victoria ante GMs de fuertes jugadores de la provincia (como la de Sergio Castillo ante San Segundo, para perder inmediata y sorprendentemente con Rafael Iñigo de Jódar). Buena impresión por lo demás causó el jugador vasco afincado en Sevilla Gustavo Barrenechea (empatando en la última ronda con Matamoros y llevándose el punto en la anterior frente al MI Barria Zúñiga).
El primer clasificado provincial fue José Miguel Ortega (17º), que volvió a ganar a un agotado Almagro tras sus emocionantes tablas con Granda, y, tras él, Castillo (18º), ambos con 5,5 y tablas entre ellos en la última ronda. Después, con 5, Gálvez (23º) y Torres (24º), ganando en la última ronda a nuestro compañero Ruiz Casado, el cual acusó, como él mismo reconocía, su paso a las aperturas de peón de dama. El campeón local fue Jesús Martínez Cantero, con 4 puntos.
Algo en lo que coincidimos los tres representantes de Dama Morena es que nuestra experiencia de jugar con maestros es algo difícil de definir: vemos cómo se limitan a esperar nuestros errores sin iniciar ningún tipo de secuencia en la apertura que nos ponga en hartas dificultades. Sencillamente esperan a que nos derrotemos solos, de tal forma que se tiene la impresión de que no pasa nada hasta que empiezan a trabajarnos una debilidad que somos incapaces de defender y a la que no habíamos concedido en principio demasiada importancia. Por otra parte, coincidimos asimismo en que el juego ante ellos resulta acobardado y pusilánime, como si no pudiéramos desarrollar nuestro propio estilo, bueno o malo, dada la envergadura que le suponemos al adversario. En fin, felicitando a la organización, que nos regaló con un piscolabis tras la entrega de premios, confiamos en que el año que viene la III edición supere a las dos anteriores.
Francisco J. Fernández
Francisco J. Fernández

