El Campeonato de Andalucía Absoluto constó de dos rondas jugadas en Mengibar por jugadores de la provincia de Jaén y seis rondas más disputadas en El Toyo, Almería.
PRIMER TRAMO
Los participantes de este primer tramo fueron Neftalí Ríos del Moral, Francisco Gálvez, Manuel Martos, Antonio Barruz, José Martínez y Javier Ruiz Casado. En la primera ronda, Neftalí (negras) ganó a Martínez, Gálvez (negras) a Barruz y Ruiz Casado (negras) a Martos. Las negras arrasaron, pues ganaron las tres partidas, aunque Martínez jugó bien al principio, lo mismo que Barruz, y Ruiz Casado se quedó peor en la apertura, aunque Martos no dio con la continuación ganadora. En la segunda ronda Gálvez (blancas) y Neftalí entablaron, Martos (negras) ganó a Martínez y Ruiz Casado (blancas) a Barruz, que se equivocó en la apertura. De la organización de este primer tramo sólo puedo hablar cosas buenas: buen ambiente entre los participantes y entre los organizadores, con la predisposición de estos para llegar a buen fin.
SEGUNDO TRAMO
El segundo tramo fue disputado en el hotel Cabo de Gata Garden (El Toyo, Almería); un hotel genial y gracias a Sergio Cuesta muy económico. La única queja es que Almería está muy distante del resto de provincias andaluzas, por lo que parece más lógico que el evento se realice en alguna de las provincias centrales, ahorrándonos viajes largos y molestos. A mi entender el resto de la organización fue todo un éxito, y desde aquí doy las gracias a todas las personas que lo hicieron posible. Contamos con un árbitro genial, Guillermo Barranco, que, por mi experiencia en los torneos que él ha dirigido, puedo decir que es un profesional y un caballero en toda regla. El ambiente en el torneo fue fantástico. Toda la gente que tuve la suerte de conocer fueron muy buenas personas. De hecho, no tengo queja de nadie, sino todo lo contrario. Hablando ya de ajedrez, el maestro Gálvez ha sido el mejor situado de la provincia de Jaén, quedando en el cuarto puesto, puesto que sin duda merece, si no un poco más. Impresionantes las expectativas que creó Neftalí, pues por momentos pensé que se iba a llevar el torneo: llegó a estar de los primeros y jugó muy bien. Lástima que tuviera mala suerte en las últimas rondas. Me habría gustado mucho que quedara mejor situado, porque se lo merecía. 4 puntos para Manolo Martos, que por su calidad debería haber quedado mejor. Mala suerte para Martínez y buena, como siempre, para Ruiz Casado. El vencedor final fue Luis Fernández Siles que arrasó, cediendo tan sólo unas tablas en la última ronda.
MIS PARTIDAS
En la tercera ronda me enfrenté a uno de los favoritos, el MF José Camacho Collados (2308), que quedó en tercer lugar. Jugué una Caro Kann y conseguí no con pocos esfuerzos y suerte sacarle unas tablas. En la cuarta ronda, contra Francisco Jiménez Bernal (2160), que quedó en sexto lugar. Jugador muy conocido en nuestra provincia tanto por su juego como por su persona. Yo lo conocí ese mismo día y pude comprobar que es un tipo genial en todos los aspectos. También conseguí sacarle unas tablas. En este momento, tenía 3 puntos de 4, contra jugadores muy fuertes. Estaba cumpliendo con mis expectativas, aunque pronto me llegarían los palos... En la quinta ronda perdí contra Francisco Gálvez Extremera, que quedó cuarto en el torneo, pudiendo quedar sin duda aún mejor. Para mí no caben excusas en las derrotas, pero nunca más volveré a jugar francesa sin tener ni idea. En la sexta ronda pensé ingenuamente que me enfrentaría a alguien menos duro, pero resultó que mi contrincante era Cristian Claros Egea (2240), que quedó en el puesto 11 al final. Jugador que además vió mi partida contra Camacho Collados, porque me jugó exactamente las mismas primeras jugadas. Perdí. En la séptima ronda jugué contra Manuel Peña Diéguez (2080). La partida empezaba a las cinco de la tarde. A esa hora estaba durmiendo: me levanté corriendo y llegué un poco tarde y mareado. Me jugó algo raro en la apertura y pronto me ganó un peón. Sin embargo, a cambio obtuve cierta iniciativa. Resultado: tablas. En la octava y última ronda y algo desilusionado por lo demás me toca Antonio Campos Parejo (2218). Esta vez creo que sí conseguí unas tablas más justas. Aunque en seguida el se quedó mejor, creo que nunca hubo nada decisivo para ningún bando. Le ofrecí las tablas y las aceptó. Luego, analizando, comprendí que él había entendido mejor que yo la posición y de haber seguido jugando seguramente me podría haber ganado, cosa que también me pasó con Bernal. En conclusión, noté claramente que en esta competición, al no conocerse los rivales, los jugadores toman muchas precauciones. En segundo lugar, que hice muchas tablas y que no perdí ninguna partida con blancas. En tercer lugar, que conseguí por fin mi Elo FIDE, que andará por los 2100, quizá más de lo que merezco, pero menos de lo que aspiro en un futuro.
Autor: Javier Ruiz Casado
